<--

Lección 2 El Fruto del Espíritu es Amor

(Deuteronomio 6, Mateo 22, 1 Corintios 13)

   

Copr. 2007, Bruce N. Cameron, J.D. Todas las referencias de las escrituras son de la Nueva Versión Internacional. (NVI), copr. 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional, al menos que se mencione de otra manera. Las citas de la NVI son usadas con autorización de Publicadores de la Biblia Zondervan. Las respuestas sugeridas se encuentran entre paréntesis. Si usted normalmente recibe esta lección por e-mail, pero se ha perdido una semana, puede encontrarla haciendo clic en el siguiente link:.

 

Introducción: Una canción dice “El amor está en todas partes.” Si esto es verdad, suena fantástico ¿verdad? Imagina un mundo en el cual todos te muestran una actitud de amor. El amor es prioridad uno en el Reino de Dios. Pero, lo que significa, y cómo mostramos amor son asuntos difíciles. No difícil porque Dios es más que sencillo sobre el tema, sino a causa de nuestros corazones egoístas. ¡Introduzcámonos en nuestro estudio de la Biblia y aprendamos más sobre la conexión entre el poder del Espíritu Santo en nosotros y el amor!

 


I.     Amor Por Dios

 

A.     Lee Deuteronomio 6:4-6. ¿Tú amas a Dios?

 

1.     ¿Es este el mismo amor que amar a una esposa o esposo, a tus hijos, a tu perro o a un helado?

 

1.     Nota que el texto dice amar “con todo tu corazón” y “con toda tu alma” y “con todas tus fuerzas.” ¿Son estas distintas instrucciones? Si es así, ¿Qué dice esto sobre la naturaleza del amor? (Son diferentes. Las Notas de Barnes sugiere que “corazón” se refiere a nuestro entendimiento, “alma” a nuestra voluntad y “fuerzas” se refiere a nuestra energía.)

 

a.     Hagamos un análisis de esto para una mejor comprensión del mandamiento de Dios. ¿Qué crees que signifique, como asunto práctico, amar a Dios con tu entendimiento? (Se que Dios me creó y murió por mi y tengo gratitud y afecto por Él, por su sacrificio.)

 

(1)   ¿Tienes esa clase de amor hacia Dios?

 

a.     ¿Qué significa amar a Dios con tu energía? (Significa que paso mi tiempo y esfuerzo avanzando hacia reino de Dios.)

 

(1)   ¿Tienes esa clase de amor hacia Dios?

 

a.     ¿Qué significa, como asunto práctico, amar a Dios con tu voluntad? (Significa el deseo natural de mi corazón.)

 

(1)   ¿Tienes esa clase de amor hacia Dios?

 

(a)   ¿Es esta la pregunta más difícil de las tres preguntas sobre “tienes esa clase de amor”? (Si. Puedes amar intelectualmente, y puedes dedicar el tiempo y el esfuerzo, pero el deseo no es algo que puedas controlar.)

 

I.     Amor Por Los seres Humanos

 

A.     Lee Mateo 22:37-40. El amor a Dios es equiparado con el amor por aquellos que conocemos (Dios dice, “el segundo se parece a este”). ¿Qué tan bien podrías responder la serie de preguntas que acabo de hacerte, si se aplicaran a tu prójimo?

 

1.     ¿Tienes un amor intelectual, físico (queriendo decir con esto dedicar tiempo y esfuerzo) y emocional (o sea el deseo natural) hacia aquellos que conoces?

 

a.     Ahora piensa en la persona que sabes que más te irrita. ¿Qué tal aplicar estas preguntas a esta persona?

 

A.     Lee Mateo 7:12. Si hago esto, ¿he satisfecho los tres niveles de mi obligación de amor para con los demás? (Si es así, me siento mucho mejor porque he estado luchando con la última pregunta. No tiene que gustarme alguien para tratarlo justamente.)

 

A.     Vuelve a leer Mateo 22:39. ¿Es esto diferente de Mateo 7:12?

 

1.     ¿Usan los dos textos el criterio de “lo que haría por mi”?

 

I.     La Hora del Espíritu Santo

 

A.     Démosle a esto una aplicación práctica. Cada semana envío la lección a una lista de más de veinte personas que estuvieron de acuerdo en traducirla en otro idioma. Yo no les pago, pero a mi no me pagan por escribir esta lección. ¿Puedo decir que amo a mis traductores como opuesto a robarles su tiempo, porque a ninguno de nosotros se nos paga?

 

1.     Alguno de mis traductores me ha mencionado que necesitaba una computadora nueva o una mejor. Acabo de comprar una computadora nueva para mi casa. Nunca le he comprado, ni le he ayudado a comprar una computadora a ningún traductor. ¿No es esa una prueba de que yo no los amo a ellos como a mi mismo? Y los traductores son más que mi prójimo, ¡son mis colaboradores! (Sería difícil, cada vez que yo necesite una nueva computadora, tener que comprar veinte computadoras.)

 

1.     Usemos a Bill Gates como punto de comparación. ¿Podría Bill comprarme una computadora nueva? Por supuesto, el podría comprarme un auto nuevo, un avión o una casa. Dado que me amo a mi mismo, pero no espero que Bill me compre nada de lo que necesito, ¿Puedo decir ahora que amo a otros tanto como a mi mismo cuando fallo en comprarles cosas que necesitan?

 

a.     ¿El hecho de no esperar nada de Bill, me saca del apuro de que los otros no esperen algo de mí?

 

1.     De los textos que hemos estudiado, sabemos que Dios espera de nosotros que lo amemos a Él tanto como amamos a otros seres humanos. Si se supone que el amor a Dios es igual al amor por nosotros mismos, ¿Por qué Dios históricamente requiere solamente (Malaquías 3:8) el diez por ciento y nosotros nos quedamos con el noventa por ciento?

 

a.     ¿No es acaso una división equitativa más representativa de amar a Dios tanto como a nosotros mismos? Si metemos a nuestro prójimo en esta ecuación, ¿significaría esto que todos obtenemos un tercio de mis cosas?

 

A.     Cuando me pregunto a mismo la serie de preguntas que hemos discutido, me doy cuenta que tengo tanto un problema de actitud sobre el amor como una preocupación de que aún no comprendo que es lo que Dios tiene en mente exactamente. (aun cuando la regla de “como a ti mismo” parece bastante clara.) Lee Gálatas 5:22-23. ¿Cual es la cura para nuestras actitudes y comprensión erróneas sobre el amor? (Tener el Espíritu Santo en nuestra vida. El amor es el primer fruto del Espíritu.)

 

1.     Si el amor es el resultado de que el Espíritu more en nosotros, ¿Aclara esto nuestra preocupación sobre no tener un deseo natural de amar a otros, incluyendo una preocupación sobre un natural amor por Dios? (Nos muestra donde ir para obtener algo que no podemos obtener a través de trabajo duro y determinación.)

 

A.     Lee 1 Corintios 13:1-3. ¿Están Jesús y Pablo de acuerdo en la importancia del amor? (Jesús dice que todo depende del amor y Pablo dice que las buenas obras y los poderes espirituales no importan sin el.)

 

A.     Lee 1 Corintios 13:4. Considera cada uno de estos rasgos de carácter y si existen en tu vida.

 

1.     ¿Existen cuando manejas tu auto?

 

A.     Lee 1 Corintios 13:5. Considera cada uno de estos rasgos de carácter y si existen en tu vida. (Si eres como yo, probablemente dijiste “la mayoría no” a los rasgos del versículo 4, pero lo hiciste un poco mejor con los que se mencionan en el versículo 5.)

 

A.     Lee 1 Corintios 13:6-7. Yo soy un optimista, y mi familia se burla de mi sobre mi frecuente uso de la frase “espero que no” cuando alguien dice algo negativo. ¿Y tú? ¿estás lleno de esperanza? (Luego de admitir todas estas cosas malas sobre mi mismo, ¡tengo que mencionar algo bueno!)

 

1.     ¿Qué hay sobre el asunto de “deleitarse en la maldad”? Hay algún mal que todos odiamos, pero, ¿hay algún mal que te gusta? ¿Un mal que tome ventaja de otros o que dañe a otros?

 

A.     Esta no es la semana de “cúlpate a ti mismo,” pero si soy honesto, desde el mismo comienzo de este estudio del amor podemos ver que cuando usamos la definición de Dios de amor, nos quedamos muy lejos del modelo de amor que Dios ha establecido para nosotros. De hecho, no tenemos completamente claro (o no queremos tener claro) lo que Él requiere.

 

1.     ¿Es el Espíritu Santo una salida completa de esto?

 

1.     ¿O es este modelo altísimo simplemente la motivación para declarar “solo soy salvo por gracia”? (Lee 1 Corintios 14:1. Ser salvo por gracia no nos da un pase sobre la obligación a amar. Pablo es el abogado defensor más firme de la justificación solo por la fe, aún así el nos instruye a todos nosotros a “seguir el camino del amor.”)

 

1.     ¿Qué te sugiere el término “seguir” sobre la obra del Espíritu Santo en nuestra vida cuando se trata de amar? (Que ésta es una tarea progresiva. Alcanzar el objetivo del amor que Dios ha puesto delante de nosotros, es un proceso optimista que resulta del poder del Espíritu Santo desarrollando “frutos” en nuestra vida.)

 

A.     Amigo, ¿está algo bajo tu nivel de amor? ¿Por qué no pedir que el Espíritu Santo entre en tu corazón y te de una mente que comprenda el objetivo del amor de Dios para nosotros y un corazón que sea capaz de alcanzar ese objetivo?

 

I.           La Semana Próxima: El Fruto del Espíritu es Gozo.