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Lección 7 Vivir Como Hijos de Dios

(1 Juan 3:1-10)

   

    Copr. 2007, Bruce N. Cameron, J.D. Todas las referencias de las escrituras son de la Nueva Versión Internacional. (NVI), copr. 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional, al menos que se mencione de otra manera. Las citas de la NVI son usadas con autorización de Publicadores de la Biblia Zondervan. Las respuestas sugeridas se encuentran entre paréntesis. Si usted normalmente recibe esta lección por e-mail, pero se ha perdido una semana, puede encontrarla haciendo clic en el siguiente link:.

Ore para que el Espíritu Santo guíe su mente mientras estudia.

 

Introducción: La semana pasada le estaba contestando a un cristiano que argumenta que guardar los mandamientos no te salva. Yo estoy de acuerdo. Este cristiano construye sobre este argumento diciendo que tu puedes elegir cual de los diez mandamientos quieres guardar y aún así estar en buena relación con Dios. Ahora no estoy tan de acuerdo. ¿Dice algo Juan sobre este asunto? Creo que si. Nuestro estudio de 1 Juan 3 esta semana contempla este tema de la relación entre la justificación por la fe y el vivir correctamente. Juan nos dice que el pecado es cosa seria. ¡Introduzcámonos en nuestro estudio y veamos cuán serio es!

 


I.     Hijos de Dios

 

A.     Lee 1 Juan 3:1. Piensa en cuando eras pequeño. ¿Deseabas haber nacido en una familia diferente?

 

1.     Si es así, ¿Por qué? (Yo tenía una familia maravillosa pero recuerdo haber sido invitado a otro hogar y ver que el niño que vivía allí tenía un ático lleno de los más maravillosos trenes eléctricos. Estos trenes estaban dispuestos en toda clase de paisajes en miniatura. Además supe que tenían un yate. Recuerdo haber pensado como sería ser parte de esa familia.)

 

A.     ¿Por qué piensas que a Juan le gustaba ser llamado Hijo de Dios? (Si Dios es el Ser más importante en el universo, y tiene toda clases de cosas, ¿Qué podría ser mejor?)

 

1.     ¿Crees que mi explicación refleja los pensamientos de Juan? (Juan parece enfocarse en el amor en vez de hacerlo en “cosas.” De paso, más o menos un año después que visité a la familia del “tren,” la madre se suicidó. Yo estaba agradecido de tener una madre amorosa y no solo un hermoso tren. Creo que este es el punto de Juan. Dios nos ama hasta el punto de llamarnos Sus Hijos.)

 

A.     ¿Qué sentido encuentras en la declaración de Juan sobre que el mundo no nos conoce? ¿Qué tiene que ver eso con la primera parte del versículo que dice que Dios derrochó amor por nosotros?

 

1.     Imagina tres círculos concéntricos. En el más pequeño están tus hijos. En el círculo del medio están todos los hijos que conoces personalmente. En el círculo exterior más grande están todos los hijos del mundo. ¿A qué hijos amas más? (¡A tus propios hijos! A medida que se agrandan los círculos tu amor se hace más pequeño. Juan nos dice que cuando se trata de amor, el mundo nos pone en el círculo más grande porque no nos conoce. Pero Dios nos pone en el círculo más pequeño.)

 

1.     ¿Por qué Juan arroja el comentario de que el mundo no conoce a Dios? (Necesitamos confiar en Dios y no en otros. Si el mundo trató tan terriblemente a Jesús, ¿Por qué deberíamos esperar un buen trato? La relación de Dios con nosotros es como la relación entre padres amorosos y sus hijos. La relación del mundo con nosotros es (como mucho) como nuestra relación con los hijos que no conocemos.)

 

I.     Hijos Maduros

 

Lee 1 Juan 3:2-3. Yo escribí un estudio sobre este texto diez años atrás. Mis hijos aún no eran adolescentes. En ese momento escribí “Me pregunto que les deparará el futuro” ¿Qué piensas que estaba esperando para ellos?

 

1.     ¿Qué paralelo está dibujando Juan con nuestro Padre Dios? (Así como yo esperaba lo mejor para mis hijos, de la misma manera Dios está esperando lo mejor para nosotros mientras caminamos en el camino de la luz. Mi hija está terminando ahora la universidad y mi hijo está terminando la escuela de medicina. Estas son las clases de cosas que yo esperaba para ellos diez años atrás.)

 

1.     ¿Estoy equivocado sobre esto y Juan está hablando sobre nosotros sobre el futuro? (De la misma manera en que nos preguntamos y esperamos por el futuro de nuestros hijos, así también nuestros hijos deberían estar preocupados sobre su futuro.)

 

A.     Nota que Juan escribe “todo el que tiene esta esperanza se purifica a si mismo.”En mi comparación con los padres terrenales, yo era el que tenía esperanza para mis hijos. ¿Por qué son los hijos los que se purifican? (Yo tengo esperanza para mis hijos pero su vida no es mía. Ellos tienen una tarea que realizar para ser exitosos en la vida. Juan dice que seas diligente en la obra de purificación de ti mismo y el resultado será bueno.)

 

A.     He mencionado la educación para mis propios hijos, ¿Cuál es nuestro objetivo como hijos de Dios en el camino de la luz? (Ser como nuestro Padre Dios.)

 

1.     Volvamos al sujeto que me estaba escribiendo sobre los Diez Mandamientos. Si intentas purificarte a ti mismo (como Juan dice que cada verdadero cristiano está haciendo) ¿Dónde empezarías?

 

a.     ¿Los Diez Mandamientos sería un buen lugar para comenzar?

 

a.     Lee Mateo 22:36-40. ¿Qué sugiere esto sobre donde deberíamos comenzar?

 

a.     ¿Estás nervioso de hablar sobre como “nosotros” nos purificamos a nosotros mismos? (Yo lo estoy. Pero, no se como 1 Juan 3:3 puede ser leído de otra manera. No tengo dudas que el Espíritu Santo debe hacer el duro trabajo de edificación aquí (Hechos 15:8-9), pero, debo establecer metas y tomar decisiones.)

 

I.     El Patrón

 

A.     Lee 1 Juan 3:4. ¿Qué dice sobre ti, el pecado y los Diez Mandamientos? (Si tu quieres saber lo que es el pecado, Juan dice que consultes la ley. Si estás quebrantando la ley, estás pecando. La esencia del pecado, según Juan, es no prestar atención alguna a la ley. (trasgresión de la ley)

 

1.     Lee Gálatas 4:21-26. ¿Pueden ser Pablo (escribiendo a los gálatas) y Juan reconciliados?

 

1.     Lee Gálatas 5:13-14 y Gálatas 5:24. ¿Muestra esto que Juan y Pablo están tocando la misma pieza?

 

A.     Lee 1 Juan 3:5-6. ¿Que argumenta Juan que es la razón de Jesús para venir a la tierra, vivir una vida perfecta, morir por nosotros y luego ser resucitado? (Quitar nuestros pecados.)

 

1.     Si ese es el propósito de Jesús para venir, ¿Cuál debería ser nuestro propósito para vivir? (Vivir una vida sin pecado. Este es uno de esos momentos “Lo entendí.” La gente que dice que la expiación de Jesús significa que estamos libres de preocupaciones sobre el pecado se están perdiendo el punto principal. El punto principal es que Jesús vino a curar el problema del pecado. Así que, si estás del lado de Jesús, vas a ser muy intencional sobre no estar involucrado con el pecado.)

 

1.     Volvamos atrás y leamos 1 Juan 1:8 y comparémoslo con 1 Juan 3:6. El mismo hombre, inspirado por el Espíritu Santo, escribió los dos versículos. ¿Cómo los reconcilias? (Somos pecadores, pero nuestro objetivo es estar sin pecado. Esto es el porqué necesitamos desesperadamente a Jesús y Su justicia. El quita nuestros pecados. Pero, al mismo tiempo nos damos cuenta que el pecado es una cosa terrible. Hacemos lo mejor que podemos para alejarnos de el.)

 

A.     Lee 1 Juan 3:7-10. ¿Cómo diferenciamos a los chicos buenos de los malos? (Basados en sus obras.)

 

1.     Nuevamente, lee 1 Juan 1:8. ¿Cómo puede ser esto verdad? La gente en el camino de la luz acarrea pecado con ellos. Si llevan pecados, son los chicos malos ¿verdad?

 

1.     Por unos minutos piensa en lo que hemos estudiado sobre las epístolas de Juan. ¿Cuál dirías que es su tema general? (Juan comienza con una explicación de que en la vida tenemos una elección de caminos a tomar. O tomamos el camino de la luz o tomamos el camino de las tinieblas. La gente en el camino de la luz no es perfecta, pero tiene dos actitudes importantes. Primero, sabe que si peca tiene a Jesús hablando por ellos para defenderlos. Segundo, comprende que la obra de Jesús fue para ponerle un fin al pecado así tiene un ferviente anhelo en su vida de estar libre del pecado.)

 

a.     ¿En qué camino coloca esta visión a la gente que dice que los Diez Mandamientos (y la ley de amor) son irrelevantes? (Es difícil tener un deseo ferviente de estar libre de pecado y al mismo tiempo ser transgresores de la ley. La gente en el camino de la luz presta seria atención a los Diez Mandamientos. No para ser salvos, sino para vivir como Hijos de Dios.)

 

A.     Amigo, ¿Y tú? ¿Tomarás al pecado seriamente? ¿Comprenderás la visión sobre la misión de Jesús y buscarás vivir una vida libre de pecado? ¿Qué tal tomar ese compromiso ahora mismo?

 

I.           La Próxima Semana: Amar a los Hermanos.