<-- Lección 13 La Misión

Lección 13 La Misión

(Hechos 1 & 18, 1 Corintios 1)

   

Copr. 2007, Bruce N. Cameron, J.D. Todas las referencias de las escrituras son de la Nueva Versión Internacional. (NVI), copr. 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional, al menos que se mencione de otra manera. Las citas de la NVI son usadas con autorización de Publicadores de la Biblia Zondervan. Las respuestas sugeridas se encuentran entre paréntesis. Si usted normalmente recibe esta lección por e-mail, pero se ha perdido una semana, puede encontrarla haciendo clic en el siguiente link:

 

Introducción: ¿Conoces a alguien “en llamas” por Jesús? ¿Eras tú alguien así en algún punto de tu vida? Siguiente pregunta: ¿Conoces a alguien que ha estado “en llamas” por Jesús toda su vida? He visto mucha gente que está “en llamas” al principio, pero no recuerdo ninguno que mantenga su nivel de fervor inicial. ¿Por qué es eso? ¿Es esa una parte normal de la misión del cristiano? ¿Es eso consistente con la voluntad de Dios? Cuando somos llamados por Jesús a misionar, ¿Qué espera de nosotros? ¡Introduzcámonos en la Biblia y veamos lo que podamos aprender!

 


I.     Compañeros en La Obra

 

A.     Lee Hechos 1:1-3. ¿Qué hizo Jesús luego de su resurrección? (Pasó 40 días con sus discípulos convenciéndolos de que, de hecho, Él estaba vivo y les enseñó sobre el Reino de Dios.)

 

A.     Lee Hechos 1:4-6. ¿Quién trabajaría con los discípulos en el futuro? (El Espíritu Santo.)

 

1.     ¿Qué piensas de la pregunta de los discípulos en Hechos 1:6?

 

a.     ¿Cuándo crees que fue hecha la pregunta? (Nota que justo leímos en Hechos 1:3 que por un período de 40 días Jesús les habló a ellos sobre Su Reino. Yo tengo la esperanza de que esta pregunta fuera hecha al comienzo de los 40 días y no al final.)

 

A.     Lee Hechos 1:7-8. Dado este trasfondo, ¿de qué cosa serían testigos los discípulos? (Que Jesús ha sido resucitado y que tiene un reino venidero.)

 

1.     ¿Es esa nuestra misión hoy? Estas palabras fueron dichas a los discípulos en ese entonces, si crees que son aún aplicables, explica por qué.

 

1.     ¿Eran capaces de hacer el trabajo por si mismos? (No. Se les dieron indicaciones específicas para esperar hasta que fueran bautizados con el Espíritu Santo.)

 

a.     ¿Es ese también un requerimiento hoy? ¿Debemos esperar hasta que el Espíritu Santo venga a trabajar con nosotros en nuestra misión?

 

(1)   ¿Y qué hay de la gente que dice que el día en que el Espíritu Santo se presentó con poder es pasado? ¿Qué clase de misión tienen?

 

A.     Lee Hechos 1:12-14. ¿Qué hicieron para prepararse para su misión? (Oraron juntos. Creo que la tarea permanece igual. Y creo que los medios para realizar la tarea permanecen iguales. No podemos comprometernos apropiadamente en la obra sin el Espíritu Santo. Si no estamos seguros de que el Espíritu Santo es parte de nuestra misión, necesitamos fervorosamente orar para estar equipados del Espíritu Santo para la obra.)

 

I.     La Misión y Ganarse el Pan

 

A.     ¿Se enfría el “fuego” cuando nos damos cuenta que tenemos que salir a ganarnos el pan?

 

1.     ¿O, es ganarse el pan parte de la manera en la cual presentamos nuestra misión?

 

A.     Lee Hechos 18:1-4. ¿Estaba comprometido Pablo en la predicación de tiempo completo? (No es estos versículos. Ellos hacían tiendas durante la semana y predicaban los sábados.)

 

A.     Lee Hechos 18:5. ¿De qué manera está ocupado Pablo ahora? (Ahora está comprometido con la predicación de tiempo completo.)

 

A.     ¿Era memos fervoroso Pablo cuando predicaba los fines de semana que cuando lo hacía todos los días? (Lo dudo. Responsabilizarse por sus necesidades prácticas era una parte de todo su trabajo.)

 

A.     Lee 2 Tesalonicenses 3:6-10. ¿Es el trabajo secular una obligación religiosa? (Pablo dice que como el estaba comprometido con el ministerio tenía derecho de recibir “ayuda” de los compañeros cristianos. Al mismo tiempo dice que la comunidad cristiana tiene una obligación religiosa de trabajar. Consecuentemente, todos no podian estar comprometidos en el ministerio.)

 

1.     Veamos el lado práctico de esto. ¿Conoces personas en el trabajo que nunca asistirían a ninguna iglesia?

 

1.     ¿Tienes conocidos o vecinos que nunca asistirían a la iglesia? (Si la respuesta es “si,” entonces el ministerio para ti es alcanzar a estas personas con un modelo de vida y palabras guiadas por el Espíritu. Lee Juan 14:26.)

 

A.     Lee Tito 2:7-8. ¿Qué aspecto de nuestra vida es el ministerio? (Todo lo que hacemos provee influencia para bien o para mal. Nuestra misión es considerar la naturaleza de nuestra influencia, y a través del poder del Espíritu Santo buscar hacer nuestra influencia positiva en todo aspecto.)

 

I.     Mensaje en Misión

 

A.     Lee 1 Corintios 1:18. ¿Cuál dice la Biblia que es nuestro mensaje? (La cruz.)

 

1.     ¿Cuál es el problema con nuestro mensaje? (El mundo lo considera una tontería.)

 

1.     Decidimos antes que los discípulos (y nosotros) éramos testigos de la resurrección de Jesús y de su Reino venidero. ¿Es eso consistente con que nuestro mensaje sea la cruz? (Si. ¡La cruz y la resurrección de Jesús muestran nuestra oportunidad de perdón de los pecados y la vida eterna!)

 

A.     Lee 1 Corintios 1:19-21. ¿Hay buenas noticias en predicar “tonterías”? (No tienes que ser un genio para compartir estas noticias.)

 

A.     Lee 1 Corintios 1:22-25. ¿Necesitamos milagros o lógica para promover el mensaje? (Como bien sabes, a mi me gusta usar la lógica – porque creo que la lógica promueve el evangelio. Pero ni la lógica ni los milagros son necesarios para nuestro mensaje: Cristo crucificado.)

 

1.     ¿Por qué nuestro mensaje es Cristo crucificado? ¿Por qué no las buenas obras? ¿Por qué no el sábado? ¿Por qué no los hábitos de alimentación? ¿Por qué no el ejercicio, el no fumar, el usar cinturón de seguridad? (Jesús crucificado es el cumplimiento del servicio del santuario. El es el Cordero de Dios que quita nuestros pecados Juan 1:29. Nada más quita los pecados. El sacrificio de Jesús es el centro de nuestro mensaje. Hay otras ideas buenas, lógicas e importantes, pero el centro de nuestro mensaje es la cruz)

 

A.     Lee 1 Corintios 1:26-27. ¿Por que elije Dios jugadores “débiles”? (Nuestro mensaje es Cristo, no nosotros. ¿Puedes ver el tema consistente? La cruz, no nuestras obras, es nuestro foco. ¿por qué? Porque la cruz señala lo que Dios hizo, no lo que nosotros hicimos. Aquellos que tienen poder, inteligencia, influencia, buena apariencia, no tienen ventaja en la misión. De hecho, ellos deben tener una desventaja porque el foco tiene que ser Dios, no nosotros mismos.)

 

 

1.     Lee 1 Corintios 1:28-31. ¿Significa eso que la gente inteligente y que ejerce influencia están descalificados de la misión? (Mira quien escribió estas palabras – Pablo, una persona altamente entrenada, sumamente inteligente. Yo creo que el punto de Pablo es que todos están calificados para la misión con la condición de que le den gloria a Dios y hagan de Él el foco de la misión. Dios no necesita la gloria humana para realizar Su obra. El solo necesita compañeros con buena voluntad que reconozcan que la gloria y el poder se dirigen a Dios.)

 

A.     En los días cuando tenia más influencia sobre quienes predicaban en el púlpito de mi iglesia, yo diría que el servicio de adoración no era “la hora amateur”, queriendo decir que los que no están preparados, los mal equipados y los obviamente inexpertos no debían predicar. El tiempo de los miembros de la iglesia los sábados era limitado y valioso y yo no quería que fuera malgastado con sermones terribles. Lee 1 Corintios 2:1-5. ¿Estaba equivocado? (Yo no puedo responder, pero considera que clase de sermón vendría de una “demostración del poder del Espíritu”. El Espíritu Santo no es amateur, y si el Espíritu Santo está en ti, entonces tú tampoco serás un amateur.)

 

A.     Amigo, ¿Te ocuparás de la misión: en compañía del Espíritu Santo compartirás las buenas nuevas sobre el Cordero de Dios y Su Reino venidero?

 

I.           La Semana Próxima: comenzamos una nueva serie sobre las epístolas de Juan. ¡No veo la hora!