<-- Lección 6 El Salvador Compasivo

Lección 6 El Salvador Compasivo 

(Marcos 5 y 12, Juan 9)

    

Copr. 2007, Bruce N. Cameron, J.D. Todas las referencias de las escrituras son de la Nueva Versión Internacional. (NVI), copr. 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional, al menos que se mencione  de otra manera. Las citas de la NVI son usadas con autorización de Publicadores de la Biblia Zondervan. Las respuestas sugeridas se encuentran entre paréntesis. Si usted normalmente recibe esta lección por e-mail, pero se ha perdido una semana, puede encontrarla haciendo clic en el siguiente link:.

Ore para que el Espíritu Santo guíe su mente mientras estudia.

 

Introducción: ¿Qué clase de actitud tenemos como misioneros del mundo? Parecería una pregunta fácil. La respuesta a esto es ser bondadoso y amoroso y compartir el mensaje del evangelio, ¿verdad? Pero, quizás este asunto es un poco más complejo. Cuando estaba creciendo, aprendí sobre un problema en el programa misionero de la iglesia. Parece que los misioneros americanos tenían problemas para darse cuenta donde terminaba su cultura americana y donde comenzaba el mensaje del evangelio. Para combatir ese problema potencial, la sugerencia fue dejar que los misioneros americanos fueran a tierras extranjeras, entrenaran a la gente del lugar en el evangelio, y entonces dejar a los locales seguir adelante con ayuda financiera americana. Imagina como desaparecieron esos conceptos de mi juventud este verano cuando se me pidió que tuviera  misioneros de Brasil y de Europa en mi área para compartir el evangelio. ¡Ellos venían para compartir con americanos de habla inglesa! ¡Era yo el nativo ahora! Nuestra lección no es sobre un tema específico, sino sobre algunas de las dificultades de como enfrentamos nuestro trabajo como misioneros de Jesús. ¡Zambullámonos en nuestro estudio de la Biblia!

 


I.               Poniendo Nuestras Prioridades en Orden

 

A.               Lee Marcos 5:21-23. Si fueras un misionero, y Jairo viniera a pedirte ayuda, ¿Lo ayudarías?

 

1.               ¿Lo pondrías en la parte más alta de tu lista de prioridades?

 

a.               Recuerda que otros están allí para escuchar a Jesús. ¿Irías con Jairo de todas maneras e ignorarías temporalmente a la multitud por razones prácticas? (Jesús generalmente no ignora a la multitud, pero Jairo es un hombre importante. Yo podría pensar que puedo ganar ventaja curando a la hija de un hombre importante.)

 

A.               Lee Marcos 5:24-32. Habiendo acordado ayudar a Jairo, ¿Está Jesús arriesgando la ira de un hombre importante al detenerse por tan pequeño problema?

 

1.               ¿Hubiera sido mejor no aceptar curar a la hija de Jairo, que aceptar y luego demorarse? (Parecería tonto demorarse si la razón por la que Jesús aceptó ayudar a Jairo es que el era una persona importante. Las acciones de Jesús nos llevan a preguntarnos si ese era el motivo de Jesús. Tal vez Jesús simplemente aceptaba ayudar a cualquiera que mostraba fe.)

 

A.               Lee Marcos 5:33-35. ¿Debería tener prioridades un misionero?

 

1.               ¿Qué prioridades potenciales están involucradas aquí? (Primero, ayudar a una persona de influencia versus ayudar a parte del “populacho.” (No estoy siendo poco amable al decir populacho. Esta mujer estaba impura de acuerdo a la clase social religiosa de esos días.)   Segundo, ayudar en un caso de emergencia versus un caso que no ameritaba apuro.)

 

a.               ¿Por qué Jesús parece no tener prioridades aquí?

 

a.               ¿O es que Jesús tiene un tipo  diferente de prioridades?

 

(1)           Si dices que “si” a la última pregunta, ¿Cuales piensas que son? (Jesús está operando desde un manual diferente al nuestro. Nosotros ayudaríamos a la persona importante primero con la idea de que esa persona pudiera ayudarnos a nosotros, y lógicamente ayudaríamos al caso de urgencia primero. Creo que es claro que Jesús no ayudó a Jairo porque era importante. Lo ayudó porque tenía fe. En este sentido, la mujer con el problema de la hemorragia tenía una demanda de igual fe.)

 

(1)           ¿Tiene Jesús una visión distinta del tiempo de la que tenemos nosotros – aún cuando vivió aquí en la tierra?

 

(1)           Si conoces el resto de la historia (Marcos 5:36-42) ¿qué aprendemos sobre el sentido del tiempo que tiene Dios? (Que el tiempo no importa. Aunque la niña muriera porque había pasado la hora, Jesús podía conseguir el mismo resultado.)

 

A.               ¿Qué lecciones aprendemos de esto para nuestras actividades misioneras? ¿Deberíamos dar preferencia a aquellas personas en posiciones de autoridad? ¿deberíamos hacer de las prioridades del tiempo del mundo nuestras prioridades? (Una cosa es generalmente diferente: ¡necesitamos compartir el evangelio antes que la persona muera! Yo no se cuanta gente es resucitada milagrosamente y luego convertida. Sospecho que el número es pequeño.)

 

I.               Llamando La Atención

 

A.               Lee Marcos 12:35-37. ¿Por qué la multitud estaba deleitada al escuchar a Jesús?

 

1.               ¿Estaban entretenidos? (Yo creo que Jesús capturaba su imaginación con sus preguntas inusuales. Sabemos que también enseñaba usando historias (Marcos 4:2) y Él enseñaba con autoridad (Marcos 1:22).)

 

A.               ¿Qué lección deberíamos tomar del acercamiento de Jesús con la gente para nuestro trabajo misionero? (No hay lugar para el aburrimiento. No hay lugar para el tedio ni el cansancio. No hay lugar para inseguridades en asuntos fundacionales. Hay lugar para lo original, lo cautivador y lo seguro.)

 

1.               ¿Debería este avance aplicarse al enseñar esta lección? (Podría no ser fácil, pero dondequiera que estemos presentando el evangelio a un grupo, deberíamos aspirar a hacerlo único, cautivante e inspirador de confianza)

 

1.               ¿Son requeridos estos tres elementos? ¿Deseados? (He estado en clases de la Biblia en las cuales el maestro aparece con un tema controversial y después deja que la clase se las arregle con el. Eso es mejor que aburrido y tedioso, porque la gente se pone a pensar es esos temas. Sin embargo, esa es una tarea incompleta. Si tú eres el maestro, necesitas enseñar. Deberías tener una posición defendible de lo que entiendes que es la verdad, cuando se trata de asuntos fundacionales del evangelio.)

 

I.               Teniendo Compasión

 

A.               Lee Juan 9:1-2. ¿Cuál es la premisa detrás de la pregunta de los discípulos?  (Que algún ser humano estaba en falta por la ceguera de este hombre.)

 

1.               ¿Eran un puñado de locos los discípulos? ¿Estaban mal de la cabeza?

 

a.               Si dices que no, ¿Qué nos enseña eso sobre la vida de este hombre ciego? (Los discípulos sin duda reflejaron la línea de pensamiento que prevalecía. De esta manera, el hombre, además de ser ciego,  cargaba con la culpa de que el o sus padres hicieron algo tan terrible que le ocasionó la ceguera de nacimiento.)

 

A.               Lee Juan 9:3. Discutamos la respuesta de Jesús. ¿Es compasiva? (Su respuesta levanta la carga de culpa de este hombre o de sus padres.)

 

1.               Permíteme que te pregunte otra vez, ¿Es la respuesta realmente compasiva? ¿Qué sugiere sobre Dios (y de Jesús como Dios)? (Sugiere que este hombre estaba ciego para dar gloria a Dios.)

 

¿Así que, este hombre estaba ciego de nacimiento para permitir que Dios diera una buena impresión? (Esa es una forma muy cruda de decirlo, pero creo que da en el blanco.)

 

a.               ¿Qué lección para los misioneros sigue desde este punto? (Vivimos nuestra vida para la gloria de Dios. No es sobre nosotros, es todo sobre Él.)

 

A.               Lee Juan 9:4-7. Ahora que aprendimos que la calidad de nuestra vida no importa, ¿Qué aprendemos de estos versículos? (Que la calidad de nuestra vida le importa a Dios. Jesús fue la luz del mundo al mostrar el carácter de Dios. Dios quiere que nosotros seamos bendecidos. Él quiere que seamos saludables. Quiere que veamos. Ese es Su deseo. Pero, a veces nos suceden cosas por razones que Dios permite.)

 

1.               Volvamos a nuestra primera historia sobre la hija de Jairo. ¿Tomó Jesús una decisión consciente al permitir que ella muriera?  (Si. Él comprendió el carácter de emergencia de su enfermedad.)

 

a.               ¿Por qué Jesús permitió esto? (Para la gloria de Dios.)

 

(1)           ¿Suena duro? ¿Podría una persona perdonar a Dios por dejar morir a su pequeño?

 

(1)           ¿”Perdonó” Jairo a Jesús? (La historia de Jairo es un resumido ejemplo del plan de Dios para nuestra vida. El hecho de que la pequeña hija muriera no les importó ni a Jairo ni a su esposa cuando Jesús la resucitó unos minutos más tarde. Cuando Jesús resucite a nuestros seres queridos, cuando Él cure todas las enfermedades que produjo el pecado en el mundo, cuando Él finalmente destruya todo mal, tristeza, y muerte, entonces seremos como Jairo. La demora no importará.)

 

A.               Amigo, ¿puedes contar una historia interesante e inspiradora del amor y la misericordia de Dios basado en las acciones de Jesús? Si es así, ¿Lo harás?

 

I.                   La Semana Próxima: El Apóstol Juan.