<-- Lección 3 Juan el Bautista: Preparando el Camino para Jesús

Lección 3  Juan el Bautista: Preparando el Camino para Jesús

(Lucas 1 & 3, Mateo 11)

    

Copr. 2007, Bruce N. Cameron, J.D. Todas las referencias de las escrituras son de la Nueva Versión Internacional. (NVI), copr. 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional, al menos que se mencione  de otra manera. Las citas de la NVI son usadas con autorización de Publicadores de la Biblia Zondervan. Las respuestas sugeridas se encuentran entre paréntesis. Si usted normalmente recibe esta lección por e-mail, pero se ha perdido una semana, puede encontrarla haciendo clic en el siguiente link:.

Ore para que el Espíritu Santo guíe su mente mientras estudia.

 

 

Introducción: ¿Te gustaría que Jesús dijera grandes cosas sobre ti? ¿Qué tal si Él dijera “Entre todos los seres humanos, nadie es más grande que (pon tu nombre aquí).”? ¿Nada podría ser mejor, verdad? El problema, por supuesto, es que tu eres una persona pecadora, cuya fe a veces falla. ¿Sabías que Jesús dijo eso sobre Juan el Bautista? (Juan 11:11) Claramente Juan fue este gran misionero con cero problemas de fe, ¿verdad o no? ¿Qué clase de persona era Juan? ¿Qué podemos aprender de su vida que nos de consuelo en nuestras fallas? ¡Introduzcámonos en nuestra lección y descubrámoslo!

 


I.               Juan, El Allanador

 

A.               Lee Lucas 1:5-7. ¿Qué aprendes sobre esta pareja en estos versículos? (Ellos son personas justas que tienen una línea de sangre religiosamente superior. Son ambos descendientes de Aarón, lo que significa que son parte de la familia de sacerdotes.)

 

1.               ¿Qué problema tienen? (No tienen hijos. Las probabilidades de tener uno son muy pocas por su edad. Ser padres es algo que ya no puede ser.)

 

A.               Lucas continúa describiendo que pasó un día cuando Zacarías estaba sirviendo como sacerdote en el templo. Leamos Lucas  1:11-17.  ¿Habían orado por un niño? (¡Si!)

 

1.               ¿Qué clase de niño iban a tener? (¡Uno que sería como Elías y llevaría a las personas a Dios y las prepararía para su Señor! ¡Este iba a ser un hijo impresionante!)

 

I.               Juan y Su Obra

 

A.               Lee Lucas 3:2-3. ¿Qué hizo Juan para llevar a la gente a Dios? (Dios habló a través de el. El  predicó un bautismo de arrepentimiento por el perdón de los pecados.)

 

1.               ¿Es nuestro primer paso para ser misioneros predicarle a otros que se arrepientan de sus pecados? (No. ¿Notaste que en Lucas 1:15 dice que Juan estaba lleno del Espíritu Santo desde su nacimiento? Lucas 1:80 sugiere que Juan vivió en el desierto mientras el Espíritu Santo lo preparaba para su misión. Asegúrate que tu corazón esté lleno del Espíritu y apropiadamente preparado antes de que comiences a llamar a otros al arrepentimiento de sus pecados. Mira, por ejemplo, Lucas  3:7-8, para ver la clase de conversación usada por Juan.)

 

A.               Continuemos con Lucas 3:4. ¿Por cuánto tiempo Dios había planeado la obra de Juan? (¡Isaías profetizó sobre Juan! ¡Esta profecía fue confirmada al padre de Juan antes de que Juan fuera concebido! (Lucas 1:13-17 y Lucas 1:23-24) Antes de abortar un hijo, piensa cuidadosamente qué plan tiene Dios para ese bebé.)

 

A.               Lee Juan 1:29-31. ¿Cumplió Juan su misión en la vida? (¡Si!)

 

A.               Lee Juan 1:32-34. ¿Cómo sabía Juan que su misión había sido cumplida y Jesús había venido a bautizar a la gente con el Espíritu Santo? (Dios se lo dijo.)

 

I.               Juan, el Hombre

 

A.               Lee Lucas 3:18-20. Dadas las profecías sobre el, ¿Piensas que Juan esperaba terminar en prisión? ¿Qué le pasó a Elías en una situación similar? (En 1 de Reyes 19 aprendimos que Elías pudo escapar al desierto para evitar ser capturado y muerto por la reina Jezabel. Juan razonablemente esperaría lo mismo.)

 

1.               ¿Piensas que Juan tenía dudas de que Dios estaba con el cuando se encontraba en prisión?

 

A.               Lee Mateo 11:2-3. ¿Qué le está sucediendo a la fe de Juan mientras está en prisión?  Dios le había dicho que Jesús era el Hombre para el que él había estado preparando el camino. El había visto a Jesús cara a cara. ¿Por qué dudaría ahora?

 

A.               Regresemos y consideremos algo que dejamos pasar antes. Leeremos que el Espíritu Santo hizo que Zacarías, el padre de Juan, profetizara sobre su hijo y sobre Jesús. Lee Lucas 1:67-79. Cuando ves esta profecía, parece que los versículos  68-75 son sobre Jesús y que los versículos  76-79 son una combinación de Juan y Jesús. Asumiendo que Zacarías y Juan hablaron sobre lo que Dios le había revelado a papá, ¿Cuál piensas que era su comprensión de la obra de Jesús? (Lucas 1:72-74: ¡recordar el pacto con Abrahán y rescatarlos de sus enemigos así ellos podían servir a Dios sin temor de otras personas! ¡Jesús los libraría del poder opresor de los romanos y le devolvería la tierra a los judíos para que ellos pudieran adorar a Dios correctamente!)

 

1.               Si se suponía que Jesús causara la caída de los romanos, ¿Cómo es compatible con esto el hecho de que Juan estuviera preso? (Sería lógico esperar que Jesús nunca dejaría a “Su Elias” en la carcel. En cambio, Juan sería alguien honrado e importante en el nuevo reino judío.)

 

1.               ¿Qué estaba haciendo Jesús para provocar la caída de los romanos?

 

1.               ¿Era acaso un gran malentendido todo este asunto de la profecía sobre Juan? ¿Era Dios poco confiable? ¿Había pasado Juan su vida predicando en el desierto para nada?

 

A.               Lee Mateo 14:6-11 y 2 de Reyes 2:11. ¿Le había prometido Dios a Juan un destino mejor?

 

1.               ¿Por qué sería transportado Elias y el segundo Elías, Juan, dejado en la carcel?

 

a.               ¿Está Juan en falta aquí?

 

I.               La Lección de Juan para Nosotros

 

A.               Lee Mateo 11:4-6. Dado lo que Juan esperaba, ¿Satisfacería la prueba que Jesús ofreció el cuestionamiento de Juan?

 

1.               ¿Que quiere decir Jesús cuando dice en Mateo 11:6 “Dichoso el que no tropieza por causa mía”?

 

a.               ¿Está Juan en peligro de tropezar “por causa de” Jesús?

 

(1)           Si dices, “si,” ¿Por qué? (Juan estaba en peligro de tropezar. Juan esperaba un Jesús diferente. La prueba de que Él era el Mesías consistió en grandes milagros que no podían ser representados por un mero profeta. Estos milagros mostraron que el enemigo (Lucas 1:74) de quien Jesús estaba rescatando a la gente no era meramente humano (los romanos), sino Satanás y la muerte, nuestros verdaderos enemigos.)

 

A.               Lee Mateo 11:11-13. Recuerda que comencé preguntándote si te gustaría que Dios dijera “¡Entre todos los seres humanos, nadie es más grande que tú!”  Dios dijo eso de Juan, pero Jesús dice que tú eres más grande que Juan. ¿De que manera tú eras más grandioso?

 

1.               Mateo 11:12 es muy difícil de comprender. Léelo varias veces en diferentes versiones. La versión English Standard dice: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos ha sufrido violencia, y los violentos lo toman por la fuerza.”  ¿Tiene esto algo que ver con el tema anterior de Juan dudando si Dios era o no el Mesías y las razones de Juan de dudar? (No he encontrado un comentario que esté de acuerdo conmigo, pero pienso que sí tiene que ver. Recuerda que Juan comenzó a dudar porque el esperaba que el Mesías usara la fuerza para restaurar la nación judía y vencer a los romanos. Jesús dice que el reino previamente tenía que ver con la fuerza y la violencia (conquista), pero ya no más. Si tu entiendes que el Reino de los Cielos tiene que ver con Jesús dando la vida para vencer al pecado y la muerte, tu eres más grande en comprender que aquellos (como Juan) que pensaban que el Reino de Dios tiene que ver con una conquista terrenal.)

 

A.               ¿Qué lección deberíamos aprender de Juan el Bautista? ¿Que aún el más grande puede confundirse y dudar?  ¿Que nuestra vida puede tomar vuelcos inesperados y desagradables? ¿Que el Reino de Dios tiene que ver con el sacrificio propio – y eso nos incluye a ti y a mi? (¡Si, todo eso!)

 

A.               Amigo, ¿mantendrás tu corazón y mente abiertos para ser guiado por el Espíritu Santo? ¿Decidirás confiar en Dios aun si tu vida no es como esperabas que fuera? ¿Serás más grande que Juan el Bautista y aceptarás feliz el reino de Jesús de batalla espiritual?

 

I.                   La Semana Próxima: El Hijo de Dios entre Nosotros.